Kiskapusi y Mateos, a punto de salir por la puerta grande

Las locales consiguieron dos bronces para el Valladolid Club de Esgrima en el Torneo Nacional Ranking de Espada Femenina, disputado en Valladolid el pasado sábado

Desarrollo de la primera poule clasificatoria

Imagen del TNR disputado en Huerta del Rey. Foto: Gabriel Trujillo

Gabriel Trujillo / Miriam Fernández

Como si de Las Ventas se tratase, este sábado tuvo lugar el Torneo Nacional Ranking de Espada Femenina y la Liga Nacional de Clubes. Sólo que en vez de sobre tierra, el espectáculo fue sobre las pistas del Polideportivo Huerta del Rey, en la ciudad de Valladolid. Todo estaba listo para salir al ruedo, 120 de las mejores tiradoras del país con la misión de llevarse la oreja, salir a hombros y alzarse con el oro. Se podía palpar el nerviosismo en el ambiente, pero también las ganas.

Las profesionales se prepararon, se enfundaron en sus respectivos trajes de luces, agarraron con firmeza la espada y, a falta de montera, se pusieron sus caretas y se dispusieron a ofrecer sus mejores estocadas. Los espectadores que acudieron al recinto pudieron ver las más hábiles y rápidas cornadas, lo mejor del panorama nacional, si bien no se llegó a alcanzar ni la media entrada.

De las ocho deportistas con las que contaba el VCE para la ocasión, Dóra Kiskapusi era quien partía con más posibilidades de hacer un gran torneo. La hispano-húngara se deshizo con facilidad de todas sus contrincantes en las poules. En la pista parecía superar rivales con la fuerza del mayor de los astados. Si bien en cuartos venció con dificultades a la colombiana Natalia Lozano por 15 a 10, lo peor estaba por llegar. En semifinales, las buenas sensaciones de la tiradora local se desvanecieron, se vio sobrepasada por Alejandra Cisneros, del Club de Esgrima de Madrid. Kiskapusi no fue capaz de parar las embestidas contrarias y acabó cediendo por 15-8.

La que fuera verdugo de la hispano-húngara también había acabado antes con las ilusiones de la otra mundialista del VCE, Macarena Centenera, en octavos y por un resultado más ajustado, 15 a 10. Quedando finalmente en el puesto 11.

En el otro margen del cuadro estaba María Mateos, la jovencísima tiradora le echó coraje y sudor, como los grandes toreros. Pero tuvo la mala suerte de cruzarse en semifinales con la tiradora del Lázaro Cárdenas de Madrid, Inés García. La madrileña, que a la postre se llevaría el torneo, estaba en estado de gracia. Planteó un encuentro serio y con buen tino logró llevárselo por 15 a 9.

Por otro lado, Naiara Moreno consiguió colarse en el cuadro final, terminando en el puesto 17. Lorena Núñez no tuvo su día y acabó la 51. Míriam Arija se llevó el puesto 72. Cerraron la expedición Sara Cabrero y María del Carmen Hernanz, que obtuvieron un resultado decepcionante al no lograr superar las poules.

En conjunto, el Valladolid Club de Esgrima dio una buena imagen. No hicieron un mal torneo las tiradoras vallisoletanas y se dejaron la piel con cada espadazo, logrando dos bronces con distintos sabores. El amargo de Kiskapusi que no pudo revalidar su título del año pasado y el dulce de Mateos que superó las expectativas y llama a la puerta de las mejores del país. Respecto a la clasificación nacional, Dóra la sigue encabezando, pero ya tiene a García pisándole los talones. Mientras María consigue colarse en un merecido cuarto puesto. La próxima cita de esta categoría será en la arena de Madrid el 25 de noviembre.

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