Gareth Griffiths: un  galés con corazón vallisoletano

Claudia Fernández Sánchez/ Fátima Martín Mahíllo

Él es una de las caras más conocidas de uno de los equipos más fuertes del rugby nacional. Desde su llegada en 2009, Gareth Griffiths se ha convertido en uno de los jugadores más significativos del Quesos Entrepinares.

A sus 28 años, goza de unas dimensiones propias de un jugador que se formó en la prestigiosa Colstons School Rugby Academy para después llegar a Bristol y Newbury Blues antes de aterrizar en tierras vallisoletanas. Internacional de la selección inglesa, llegó  a disputar el Mundial sub 19 de 2007. Para él, el rugby es su vida. Una pasión que heredó de su padre, quien también fue jugador de rugby en Gales, “en mi familia es como una religión”. Lo retrata como un deporte real que inculca una filosofía en la que impera el respeto mutuo, y en la cual se aprende mucho, “tiene un parecido al football, que es como un juego de caballeros jugado por hooligans. El rugby es un juego de hooligans jugado por caballeros” explicaba el apertura inglés. “Tienes una vida sana, tienes muchos amigos, hay muchas cosas fuera del campo, haces cosas en equipo, cosas por las familias… ¿sabes qué? Es algo que en general mejora tu vida.”, nos aclaraba ante la cámara con una sonrisa serena y su inseparable acento galés.

La afición le conoce de sobra y reconoce su profesionalidad y sus buenas cualidades. Durante su estancia en Valladolid desde 2009 hasta 2011, fue uno de los jugadores más determinantes del equipo, al que llegó avalado por una considerable trayectoria. “Lo vi en principio como una experiencia, un país nuevo, otra cultura, otra forma de rugby  y bueno yo pensaba que era temporal, un año,  pero de hecho, no.” Y no mintió, tras un año jugando en Italia, volvió en 2012 para quedarse en España.

Respecto a la pregunta sobre si cambiaría algo del rugby nacional, el inglés no dudo hacer una comparativa sobre el nivel que existe fuera de nuestras fronteras “en otros países es un deporte mucho más grande, aquí menos.  Se podría subir el sueldo de los jugadores en rugby en general jajaj” bromeaba. Aunque poco duraron esas risas en cuanto se le preguntó por el resultado de la histórica final de la Copa del Rey en Zorrilla, en la cual el VRAC fue derrotado por El Salvador, “No te voy a mentir, fueron un par de semanas que me tire en casa y no quería salir. Dolió mucho, pero también aprendí mucho, el equipo sufrió mucho. Habíamos estado en muchas finales y al final perder… “

Aun así, supo ver la cara buena de una derrota en la que ganó una ciudad “duro pero también te lo tienes que tomar como lecciones. También vi lo bueno de este partido, era increíble para el VRAC, para Valladolid y para el rugby en general en España. 26.000 personas allí, me dices eso en 2009 y te digo ¡tío estás loco!”.

Respecto a sus preferencias en el mundo de rugby, Griffiths lo dejó bien claro: su jugador estrella es Jonny Wilkinson, al quien quién considera  un pateador impresionante”, se queda con la filosofía del seleccionador inglés Stuart Jones y  los All Blacks seguirán dominando el mundo “llevan años en lo más alto, y no tiene pinta de que se vayan a rendir”.

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