Inicio irregular para el Villa de Simancas

 

Pablo Carretero/ Samuel Hernando

El CD Villa de Simancas no está cuajando un gran inicio de campaña. Los buenos resultados frente a equipos de arriba de la tabla se combinan con resultados malos contra equipos menores. El objetivo sigue siendo volver a Tercera (donde ya estuvo hace dos campañas) pero la competencia es dura. Mucho queda por delante pero los simanquinos buscan ansiosos acumular una racha de triunfos que les de tranquilidad.

Mismo inicio de temporada, peor posición

El Villa de Simancas, a pesar del inicio irregular, está cosechando un comienzo semejante a la temporada pasada. Aunque tiene un partido menos (el partido contra el Zamora ‘B’ se anuló debido a las intensas lluvias que anegaron el campo de Los Pinos), el equipo dirigido por Diego Macón iguala los guarismos del año pasado: 7 victorias (el año pasado eran 8), 2 empates y 2 derrotas. Pese a ello, su puesto el año pasado a estas alturas era segundo, a tan sólo 4 puntos del Unionistas CF (equipo que subió a final de temporada), mientras que este año está en quinto lugar a 9 puntos del líder, el CF Salmantino.

Fuente: Resultadosfutbol

Aunque esos datos son engañosos. Una victoria en el partido aplazado frente al Zamora ‘B’ le permitiría colocarse con 26 puntos (los mismos que los cosechados el año pasado en la jornada 12) y ascender hasta el tercer puesto, a tan sólo 3 puntos del líder. Aunque esa victoria no le permitiría colocarse en el lugar que ocupaba la temporada pasada, sí le permitiría estar a menos puntos que el año pasado.

Los de Diego Macón se están encontrando con un grupo más fuerte que el año pasado y de ahí se deben la diferencia de posición respecto a la temporada 2015/16. Mientras que el año pasado estaban en 9 puntos tan sólo cuatro equipos (el líder Unionistas, Villa de Simancas, Zamora ‘B’ y Betis), este año hay un total de siete conjuntos en esa misma diferencia (Salmantino, Santa Marta de Tormes, Béjar, Cultural Leonesa ‘B’, Villa de Simancas, Zamora ‘B’ y Mojados). Esta ardua competencia hace que el reto de ascender de nuevo a Tercera (ya lo consiguió hace tres temporadas) sea aún más complicado.

Otra diferencia respecto a la temporada pasada son los goles, tanto los recibidos como los convertidos. Mientras que en la 2015/16 el conjunto rojiblanco había encajado a estas alturas 10 goles, esta temporada ha recibido 17 tantos (con un partido menos). Por otro lado, los problemas de cara a gol se evidencian con datos. La temporada pasada en las 12 primeras jornadas convirtió un total de 30 tantos, mientras que este año, aunque lleva un partido menos, el número de goles se ha reducido en 10, con tan sólo 20.

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Fuente: Elaboración propia

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Fuente: Elaboración propia

El año pasado, en las primeras 12 jornadas, encajaron 0,83 y convirtieron 2,5 goles por partido. En el mismo periodo (aunque con un partido menos por el ya citado partido aplazado), los simanquinos han encajado 1,55 y han metido 1,82 tantos por encuentro. Un dato que demuestra que el conjunto de Diego Macón ha bajado su eficacia goleadora a la vez que su fortaleza defensiva ha flaqueado respecto a la campaña pasada.

Confianza en su estilo de juego

Pese al descenso de goles convertidos y el aumento de los tantos recibidos, Diego Macón no ha cambiado su estilo de juego. Su 4-3-3 sigue siendo el esquema con el que el Villa de Simancas arranca cada encuentro. Los simanquinos tienen esa formación arraigada dentro de sí y sus jugadores se sienten cómodos así. Ese posicionamiento en el campo le permite a los rojiblancos llevar a cabo un fútbol rápido, de toque, con juego por las bandas y con muchas ocasiones de gol. Los laterales tienden a subir al ataque para generar 2 contra 1 y los mediocentros se suman a los remates provenientes de los centros laterales.

Además, el fútbol simanquino es muy colaborativo. Todos los jugadores son capaces de cubrir la posición del compañero si este la ha perdido. Eso le permite al conjunto rojiblanco no perder en ningún momento la formación y evitar que los rivales le pillen a la contra.

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El Villa de Simancas moviendo el balón, una de sus mejores cualidades. Foto: Samuel Hernando

Un equipo compensado, con mucha velocidad por las bandas, con Arroyo y Fran haciendo de la zona izquierda un puñal. Percuten y percuten hasta que consiguen el objetivo de realizar un centro con el que los rematadores consigan perforar la meta rival.

Pero el jugador que es básico en el equipo de la Villa es Javi León. El mediocentro defensivo, que se formó en las categorías inferiores del Real Valladolid, es ese jugador de equipo que está en todos los lados y lo hace bien siempre. Es el ‘Sergi Busquets’ del Simancas. Es capaz de salir con el balón jugado desde atrás, cambiar el juego de forma vertical o pausar el ritmo del partido cuando éste lo necesita. Su versatilidad, además, le permite actuar tanto de defensa central como de mediapunta para dar el último pase.

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Javi León, la báscula del equipo simanquino. Foto: Samuel Hernando

El Simancas se mueve al ritmo de Javi León y cuando él está bien, el conjunto de Diego Macón lo nota. Su carácter le permite echarse el equipo a la espalda cuando éste más lo necesita. En los malos momentos, él pone la energía y la pausa necesaria. Y en los buenos, él sabe controlar la euforia por el bien del equipo.

Ligeramente mejor como visitante que como local

Si hay algo que caracteriza al Villa de Simancas es su irregularidad tanto en campo propio como en el del contrario. Sin embargo, sí que se nota una ligera tendencia a actuar mejor fuera de casa, a falta del partido aplazado en casa contra el Zamora “B”. En los cinco partidos que ha jugado en Los Pinos ha cosechado tres victorias ante el Fresno de la Ribera, el Ciudad Rodrigo y el Ejido. Además, ha empatado ante el Carbajosa de la Sagrada y perdió en el que fue su último partido, el que disputaba contra el Santa Marta de Tormes.

Lejos de tierras simanquesas la historia es levemente distinta. Como visitante ha conseguido ganar al Betis, al Béjar Industrial, al Benavente y al Mojados. Ha sumado un punto ante el Salmantino y salió de su enfrentamiento contra el Universidad de Valladolid con las manos vacías. De esta manera, el Simancas ha cosechado el mismo número de derrotas y empates como local que como visitante. De haber ganado contra el Zamora “B” en tierras vallisoletanas tendría los mismos resultados en casa y fuera de casa.

Los números no mienten y es que el Simancas consigue buenos resultados fuera de casa,. Esto es algo atípico en Primera División Regional Preferente, ya que el estado del césped varía abismalmente de un campo a otro. La necesidad de hacer de Los Pinos un fortín es imperiosa para los franjirrojos. El objetivo principal del club es conseguir el ascenso y, para ello, debe mejorar sus números como local y mantener el ritmo fuera de casa. De hecho, si finalmente llega a la fase de ascenso a Tercera División, debería como mínimo mejorar los resultados en casa, ya que un fallo en campo propio en este hipotético periodo de la temporada dejaría al Villa de Simancas prácticamente eliminado.

Los deberes prácticamente hechos en la primera vuelta

El conjunto de Diego Macón llega a la recta final de la primera mitad de la temporada habiendo disputado casi todos los partidos contra los equipos que tiene por encima en la clasificación. De hecho, esta semana jugará contra el que le fata, la Cultural Leonesa “B”, que se encuentra cuarto y empatado a puntos con el Simancas, teniendo los franjirrojos un partido menos. De ganar en tierras leonesas se podría dar la primera vuelta, salvo sorpresa, como sobresaliente.

Frente al líder de la clasificación, el Salmantino, los simanquinos consiguieron un importantísimo empate en el Helmántico, en un empate a uno que podría haber caído para cualquiera de los dos equipos. El segundo y el tercer puesto también se encuentran en la provincia de Salamanca. Se trata del Santa Marta de Tormes y del Bejar Industrial, respectivamente. Frente a los santamartinos los de Macón encajaron una sonrojante derrota por 0-4, en el último partido disputado en Los Pinos. Sin embargo, el Villa de Simancas consiguió conquistar tierras bejaranas, con un ajustado 2-3.

Contra los clubes que se encuentran por debajo en la clasificación, los franjirrojos han hecho los deberes. El punto negativo lo pondría la derrota contra el Universidad de Valladolid, en un partido marcado por la expulsión de Peque. Otra expulsión pondría el único empate que ha cosechado el Simancas ante un equipo inferior. Sería la de Alvarito contra el Carbajosa de la Sagrada, que terminó con un empate a cero.

El Villa de Simancas se enfrentará en la próxima jornada a la Cultural Leonesa “B”, en uno de los partidos más importantes de toda la temporada. Después de esta cita deberá demostrar cómo se las apaña frente a los equipos de la mitad baja de la clasificación. Entre sus partidos destaca el de Laguna de Duero, donde se disputará el derbi vallisoletano. El conjunto franjirrojo cerrará la primera vuelta en Peñaranda de Bracamonte el próximo 8 de enero.

Un Simancas marrullero

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Fuente: Elaboración propia

En lo que lleva de competición, los de Diego Macón han demostrado ser un equipo con carácter, y no siempre en el buen sentido. Hasta veintisiete cartulinas amarillas ha recibido el conjunto vallisoletano en los diez encuentros que lleva de competición, una media de 2,7 amonestaciones por partido. En cuanto a las expulsiones, El Simancas se ha visto hasta cuatro veces con un hombre menos.

En la mayoría de las ocasiones, el resultado no ha variado por las tarjetas amarillas. Sin embargo, Diego Macón, consciente de los problemas que tiene su equipo en la medular cuando están advertidos, normalmente decide hacer los cambios al comienzo de la segunda parte. Esto sucede cuando los amonestados son jugadores de la medular. No obstante, como el ritmo de competición es bastante agradecido con los jugadores de Primera División Preferente, no ha tenido problemas de fatiga o de lesiones acusados por los tempranos cambios del entrenador.

Con las expulsiones, la historia cambia por completo. El Villa de Simancas solo ha conseguido una victoria en las cuatro veces que su equipo ha perdido un jugador. Una de las más dolorosas sería contra el Universidad de Valladolid, en la que el lateral izquierdo Peque recibió doble amarilla. El conjunto franjirrojo acabaría por perder el partido. Otra de las expulsiones que cambiaría por completo el partido sería la de Alvarito contra el Carbajosa de la Sagrada. El equipo estaba dominando por completo el partido pero en el minuto 18 ,tras un codazo del delantero simanquino a Manu, lateral izquierdo de los de Salamanca, se quedó con un jugador menos. Los de Macón dejaron escapar dos puntos con esta tarjeta roja.

Queda todavía mucha competición y el equipo demuestra carácter. Sin embargo, con los disgustos que están trayendo las expulsiones a la afición de Los Pinos, deberían de relajarse en sus entradas al rival. En las próximas jornadas se disputarán partidos contra equipos de menos nivel, donde el club simanquino podría aprovechar para centrarse en defender sin tanta agresividad.

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