“El rugby es un deporte que está creciendo mucho y va a más”

Alejandro de la Rosa repasa su trayectoria en el equipo chamizo y analiza el momento que atraviesa El Salvador

Alejandro Sánchez de la Rosa en la Sede del equipo chamizo, el bar La Central

Alejandro Sánchez de la Rosa en la Sede del equipo chamizo, La Central. / Víctor Manso. 

Víctor Manso/ Virginia Rodríguez/ Andrea Sierra.

Alejandro Sánchez de la Rosa es uno de los jugadores que vivió, el año pasado, el asalto al fortín de Zorrilla. Una Copa del Rey que perdura en la memoria de los jugadores y aficionados que acudieron al estadio que, por un día, fue más galés que nunca. El Salvador ha vuelto a Europa y está vivo en todas las competiciones que disputa. Quedamos con uno de los protagonistas de la final de Copa, internacional con los leones y joven promesa del rugby español.

Pregunta: Después de las derrotas en los últimos partidos, ¿Cómo ves al equipo?

Respuesta: Pues era una derrota con la que no contábamos, es normal, estamos compitiendo en cinco competiciones a la vez. Tenemos mucha más carga, pero vamos a ir a por todas.

P. Os está afectando el calendario, vaya.

R. Sí, sí. Estamos entrenando mucho. Hay muchos lesionados y ha coincidido con la convocatoria internacional de algunos compañeros. También hemos cometido muchos errores que pueden deberse al cansancio acumulado, pero creo que no nos va a afectar al final de temporada para conseguir nuestros objetivos.

“Hemos cometido muchos errores que pueden deberse al cansancio acumulado”

P. ¿Qué objetivos os habéis marcado en Europa?

R. Es una experiencia que hay que vivir. Jugar contra equipos de gran nivel te hace mejorar, así que para nosotros es importante aunque no pasemos de ronda, pero quién sabe, ahora vamos primeros de grupo. Principalmente es eso, nos ayuda a crecer como equipo.

Alejandro de la Rosa en el primer partido de la competición europea ante el Dendermonde

Alejandro de la Rosa en el primer partido de la competición europea ante el Dendermonde. / Andrea Sierra. 

P. ¿Qué significa este Club para ti?

R. Pues para mí es como una familia, me acogieron con dieciocho años y fue la primera vez que salí de casa, de muchas cosas, la verdad. El Salvador me fichó y es como una segunda casa para mí.

P. ¿Qué recuerdas de la final de la Copa del Rey?

R. De los mejores días de mi vida, la verdad. Acudió la gente en masa, nadie se esperaba que iba a tener esa repercusión.

P. ¿No esperabais esa repercusión?

R. Nadie se esperaba aquello. De hecho, mis padres compraron las entradas de las últimas que quedaban. Nadie se esperaba que se iba a llenar un campo con 20.000 espectadores, si hubieran acudido 10.000 ya hubiera sido un logro.

“Nadie se esperaba que se iba a llenar un campo con 20.000 espectadores, si hubieran acudido 10.000 ya hubiera sido un logro”

P. ¿Crees que fue una afición real por este deporte o las ganas de estar ahí?

R. Fue un poco todo. El rugby es un deporte que está creciendo mucho y va a más en los últimos años. A esto hay que sumarle la asistencia del Rey y que Valladolid es una ciudad pequeña, entonces, todo el mundo quería ser partícipe del evento. Creo que la gente que fue, le gusto, y se nota en la asistencia, cada partido, a Pepe Rojo.

P. Tú que eres un jugador internacional, ¿Cómo llevas el compaginar un trabajo con el deporte?

R. Es un deporte minoritario en España. Esa suerte de vivir del deporte solo la tienen los futbolistas y jugadores de baloncesto, al final es lo que nos toca, estudiar y, algunos, trabajar. Aunque es cierto que, cada vez más, el rugby te va dando la posibilidad de no hacerlo. Te dan residencia, comida y demás facilidades para dedicarte solo al deporte. En España, los jugadores de rugby tenemos que adaptarnos, podemos vivir del deporte mientras estamos en activo pero no podemos ahorrar.

“Esa suerte de vivir del deporte solo la tienen los futbolistas y jugadores de baloncesto”

P. Cuando estuviste con la selección en Kenia, ¿Qué fue lo que más te llamó la atención del país?

R. Es un país en el que la gente es feliz con muy poco. Era un torneo que se jugaba durante el día entero, el estadio se abría a las ocho de la mañana y no había nadie. A la vez que avanzaba el día y llegaba la tarde, el estadio se llenaba. La gente iba al campo porque era una fiesta para ellos. Venían andando desde muy lejos, eso me llamó la atención. Allí viven el rugby con mucha pasión, nos trataban como si fuéramos estrellas.

Alejandro de la Rosa en su visita a Kenia con la Selección Española.

Alejandro de la Rosa en su visita a Kenia con la Selección Española. / Alejandro de la Rosa. 

P. ¿Te ves en un futuro siendo entrenador de rugby?

R. No lo sé, puede ser. La verdad es que me gusta entrenar a los más jóvenes, aunque no sé si valdría para entrenar a un equipo de primer nivel.

“Me gusta entrenar a los más jóvenes, aunque no sé si valdría para entrenar a un equipo de primer nivel”

P. Te pregunto esto porque vuestro entrenador, Juan Carlos, es bastante joven ¿No?

R. Sí, sí. Él dejó su carrera como jugador para ser entrenador. Es un entrenador joven y, creo, que le quedan muchos años en activo.

P. ¿Tienes algún apodo dentro del equipo?

R. Sí. Me llaman “Moneti”. Este apodo me vino porque, resulta, que a mi madre se la ocurrió la idea de acudir a un partido con un mono de peluche, uno que tenía cuando era pequeño, a mis compañeros de equipo, en Madrid, les hizo gracia, y me quede con “Moneti”. Me llamó la atención que cuando me llamaron para la selección, el entrenador se pensaba que “Moneti” era mi apellido.

P. Con la rivalidad que tenéis con el VRAC, ¿Podrías llegar a jugar en él?

R. Es una pregunta un poco… Ciertamente, tenemos mucha rivalidad, pero es una rivalidad sana. Mis compañeros en Madrid me lo decían, allí también hay rivalidad entre los mismos equipos de la ciudad, pero aquí es diferente. La semana del partido se empieza a calentar desde el lunes.

P. ¿Quién es o era tu jugador preferido de rugby?

R. Siempre me ha gustado Bryan Habana, era un jugador rapidísimo y jugaba en mi posición, me veía todos sus vídeos.

P. ¿Cómo empiezas a jugar al rugby en una ciudad en la que predomina la pasión por el fútbol?

R. Fue gracioso. Yo tenía un compañero en clase con el que competía a casi todo. Él jugaba al rugby y me dijo que fuera un día a probar, yo le dije que lo ganaría. Llegué al entrenamiento y a mí me gustaba correr porque me daba miedo el contacto, así que corría. Había dos equipos y se prestaban jugadores entre ellos, recuerdo que uno de ellos tenía un partido importante esa semana, entonces me dijeron de ir al otro equipo porque les hacían falta jugadores. En principio no iba a jugar, pero se lesionaron varios jugadores y me tocó salir al campo. Lo hice bien, marque y todo. Me gustó y, desde entonces, sigo jugando.

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