El CBC Valladolid protagoniza un inicio de temporada irregular

Laura Asegurado / Diego Colinas

Ocho partidos de un total de treinta a disputar. Buen momento para realizar un pequeño análisis de la trayectoria de un CBC Valladolid que lleva el mismo número de victorias que derrotas, un total de cuatro, en lo que llevamos de LEB Plata. Unas primeras jornadas llenas de altibajos para los chicos de Paco García, que necesitan dar un pequeño salto de calidad si quieren afianzarse en los puestos de play-off.

Un nacimiento complicado

Tras la desaparición del MyWigo Valladolid en el año 2015, nacería el Brico Depôt Ciudad de Valladolid para la temporada 15-16. Un club que sufrió. El equipo quedó decimotercero, se salvó del descenso en los despachos, en una Liga en la que solo participaron catorce equipos. Una segunda vuelta nefasta en la que no se lograron apenas victorias acabó con las ganas e ilusión de una plantilla que no tenía alma.

El periodista del Norte de Castilla, Victor Borda, definió la temporada del Ciudad de Valladolid como “un primer año lleno de despropósitos propios de la falta de experiencia y rodaje de un club neófito”.

El esfuerzo realizado en verano por traer a un míster de categoría, como lo es Paco García; por retener a jugadores clave durante el pasado  año (un ejemplo es Miguel González) y por fichar refuerzos con la calidad de Wade Chatman o Boubacar Sidibe supuso una gran inyección de ilusión tanto para el club como para los aficionados.

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Paco García conversa con Chatman durante uno de los partidos de la temporada. (Foto: Diego Colinas)

Nuevo proyecto

A pesar de ello el equipo no acaba de arrancar. Algo falta en un Comercial Ulsa CBC Valladolid para despegar de forma definitiva. Si el año pasado a estas alturas el conjunto vallisoletano llevaba tres victorias y cinco derrotas, la racha no ha mejorado mucho en la presente temporada. Cuatro victorias y cuatro derrotas se antoja un bagaje demasiado pobre para una plantilla que aspira a los play-off.
Si nos fijamos en el apartado de la clasificación los resultados mejoran algo más. Del decimotercer puesto que se ocupaba el año pasado por estas fechas, se ha ascendido a la novena posición actual, un puesto por debajo de las plazas que dan acceso a la lucha por la promoción.

Capaces de lo mejor y lo peor

Las ardillas son capaces de ganar a rivales fortísimos como hiciera hace dos semanas con el Lucentum Alicante al mismo tiempo que caer de 20 en su propia cancha como sucedió contra el Aceitunas Fragata Morón.

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Una jugada del partido entre el CBC Valladolid y el Aceitunas Fragata Morón. Foto: (Laura Asegurado)

A pesar de esa derrota, los vallisoletanos están respondiendo bien ante su afición. Tres victorias ante Alquimisa Zamora, Agustinos Leclerc e Hispagan Gandía le permiten mantenerse en mitad de tabla de una “LEB Plata que este año es mucho más fuerte que nunca”, según palabras del entrenador Paco García.

Los deberes para los vallisoletanos están lejos del Pisuerga. Las ardillas solo han logrado una victoria en los cuatro partidos que han disputado a domicilio. La importante victoria ante el Lucentum por 63 a 66 parecía un punto de inflexión, pero en su siguiente visita el CBC Valladolid volvía a caer ante el C.B. Tarragona.

Sobre este aspecto Paco García ha reconocido en más de una ocasión que “la categoría está muy igualada y cualquiera puede vencer a cualquiera aunque equipos como el Aceitunas Morón o el Covirán Granada tienen un punto más que el resto”.

Piezas por encajar

Si los resultados en este inicio de temporada están siendo irregulares. El rendimiento de los jugadores no dista mucho de esta situación. Hombres como Sergio de la Fuente, Anton Graham Bell o Miguel González están rallando al nivel esperado; sin embargo incorporaciones como la de Wade Chatman o Gullit Mukendi no acaban de encajar.

El norteamericano empezó la temporada de forma meteórica con un 22 de valoración en los dos primeros partidos. Sin embargo, desde entonces alterna buenas actuaciones con partidos nefastos en los que ha llegado a valorar de forma negativa. “Un 4/30 entre las jornadas tercera y quinta del base titular del equipo es algo inaceptable” argumentaba Paco García sobre el bajo rendimiento del jugador.

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Valoración de Wade Chatman partido a partido. (Gráfico: Diego Colinas)

Peor es el caso de Mukendi, quien tan solo ha disputado 22:46 minutos esta temporada con  una aportación de 5 puntos y tres rebotes distribuidos entre los 4 partidos en los que ha participado. Números muy pobres para un jugador que vino a fortalecer el juego interior del equipo pero que se ha visto eclipsado por el gran rendimiento de De la Fuente o Boubacar.

Falta de rotaciones

Una de las razones que pueden explicar la irregularidad del equipo es el escaso fondo de armario con el que cuenta Paco García. Las rotaciones en el equipo no están funcionando y en cuanto se cambia a alguno de los hombres del quinteto titular (Chatman, Miguel, De La Fuente, Graham Bell y Boubacar), el bajón del rendimiento es significativo.

La lesión de Antonio Izquierdo ha dejado cojo a un equipo que no tiene recambios de garantías. Algo que preocupa, y mucho al entrenador local. “Estamos fundiendo físicamente a nuestros hombres importantes pero es que en cuanto intento rotar las prestaciones del equipo bajan muchísimo”, ha reconocido el míster en más de una ocasión.

Siguiendo con el tema del alero, Izquierdo será baja ya para lo que resta de temporada. El jugador vallisoletano se fracturó el ligamento interno y los meniscos interno y externo por lo que no podrá volver a competir en un largo periodo de tiempo.

Tras su lesión los hombre que más están entrando en la rotación son Daniel Astilleros, David Ortega ‘Davichu’ y Pablo Esteban. Sin embargo, ninguno de los tres logra rendir al mismo nivel que el quinteto inicial. Especialmente preocupante es el caso del Pablo, base suplente del equipo, quién no logra hacerse con minutos pese a la irregularidad de Wade Chatman.

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Minutos disputados por los jugadores del Ciudad de Valladolid. (Gráfico: Laura Asegurado)

Todo esto se añade a la situación laboral de Javier Juan Lobato, un hombre que, en palabras del entrenador, “podría tener más minutos”, pero la incompatibilidad de horarios con su puesto de trabajo le hacen perderse demasiados entrenamientos, lo que le aleja de la posibilidad de ser más importante en el equipo.

Así pues, un inicio de liga poco esperanzador para el Ciudad de Valladolid. Las bajas, la irregularidad de jugadores como Chatman y la desaparición de otros como Mukendi no son datos demasiado buenos para un equipo que quiere estar en la pelea por el ascenso. Mucho trabajo por hacer para un equipo que quizás necesitaría de un refuerzo de calidad para dar el salto cualitativo definitivo.

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