Rosberg o Vettel, en juego mucho más que ser subcampeón

Vettel y Rosberg en los test Barcelona

Vettel y Rosberg se diputan en las dos últimas carreras el subcampeonato. Imagen: test de Barcelona 2015

Con el título de Campeón del Mundo de Fórmula 1 en manos de Lewis Hamilton, la pista se erige en juez para decidir las posiciones restantes del campeonato. La primera que falta por dilucidar es la que menos gusta, el lugar que ocupa el primero de los perdedores, como decía Ayrton Senna. El subcampeonato del Mundial de Pilotos ha tenido unos tintes más difusos esta temporada que en años anteriores. Desde el arranque del campeonato en Australia, tres pilotos han sido los únicos capaces de ganar carreras: Hamilton, Rosberg y Vettel. Estos dos últimos encaran en las citas finales la lucha por un subcampeonato que no le es desconocido a ninguno de los dos. Sebastian Vettel, por ejemplo, ya lo logró en 2009, cuando peleaba por el título con Jenson Button. De conseguirlo este año, se parecería en gran medida precisamente al de hace seis años, cuando refrendó una buena temporada de Red Bull (antesala de lo que vendría después) ante el inalcanzable Brawn del inglés, que ganó el título, por aquel entonces, de manera aplastante. Tampoco sería el primer subcampeonato para Nico Rosberg. A modo de continuación, el alemán ha vuelto a verse limitado por el mayor talento de Hamilton, al igual que en 2014. La doble puntuación establecida la pasada temporada en el último Gran Premio posibilitó que Rosberg llegara a la última prueba del mundial con opciones de hacerse con el título. El subcampeonato era entonces un premio menor que ahora se convierte en indispensable para el de Mercedes, más aún cuando encuentra en su compatriota, Sebastian Vettel, un rival a la altura que puede arrebatarle un puesto dado por sentado desde el inicio del mundial.

Baile de posiciones entre los alemanes

Mientras que Hamilton no se ha movido de la primera plaza del Mundial, la segunda posición ha ido cambiando de dueño a lo largo de toda la temporada. Rosberg y Vettel han sido los encargados de acompañar al inglés en el podio unas veces más arriba que otras. El ferrarista se ha subido al podio el 70% de los Grandes Premios, mientras que Rosberg ha probado el champán hasta en un 82% de las ocasiones. La victoria de Vettel en la segunda carrera supuso un punto crucial en la temporada. Ese triunfo en Malasia despertaba una gran incertidumbre y, ante todo, un error de ponderación a la hora de valorar lo que podría llegar a ser la temporada de Ferrari. Tras esta victoria, Vettel se mantenía en las posiciones altas del mundial durante la primera parte de la temporada, bastante igualado con su compatriota de Mercedes. Sin embargo, a partir de la victoria en Mónaco de Nico Rosberg todo iba a cambiar. El estancamiento en la evolución de Ferrari, viejo talón de Aquiles de los italianos, abría la brecha entre Rosberg y Vettel, que ganaba tres carreras de cuatro en el tramo España-Austria. El ex de Redbull, en cambio, se empezaba a conformar con sumar podios a su cuenta particular.

Es a partir de la victoria en Hungría cuando el conformismo de Vettel desaparecía. En Italia y Singapur el de Ferrari aprovechaba para dar un golpe de autoridad y mostrar su candidatura definitiva al subcampeonato del mundo. Sin embargo, el mazazo casi definitivo lo ha dado Nico Rosberg, que en México ha conseguido una victoria que le ha reforzado moralmente. La retirada de Sebastian Vettel le ha valido para abrir una brecha de 21 puntos a falta de dos carreras, lo que supone un muro, quizás difícil de franquear para el tetracampeón del mundo, que ya ha conocido cuál es el tope de su ferrari SF15T durante esta temporada.

Puntuaciones de Vettel y Rosberg a lo largo del campeonato

Gráfico comparativo de las puntuaciones y resultados de Rosberg y Vettel a lo largo del a temporada 2015

Una obligación para Nico Rosberg

Las opciones de Nico Rosberg de alcanzar el liderato se esfumaron en Austin con la victoria de Hamilton, pero el alemán tiene aún cuentas pendientes. Pilotar el mejor coche de la parrilla garantiza muchas ventajas pero también tiene sus inconvenientes en forma de exigencia. Quedar fuera de las dos primeras plazas, que prácticamente por prestaciones de motor deberían ser monopolio exclusivo de Mercedes, evidenciaría enormemente las carencias de Nico Rosberg por segunda vez, después de perder contundentemente frente a su compañero de equipo. En esta línea se movían las declaraciones del jefe de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, que criticaba la actuación de Rosberg al no haber estado a la altura de un coche tan competitivo y perder el mundial con tres carreras aún por disputar: “Lo hemos visto antes con Schumacher o Vettel. Pero nunca así. No me importa que el mundial se acabará pronto porque el coche de Mercedes es mejor que los otros, pero creo que Nico Rosberg podría haber trabajado mejor este año”.

La presión por ganar el subcampeonato no se debe sólo a un intento por salvaguardar la propia honra, sino que también influye en la mente de Nico Rosberg el trabajo de todo un equipo. Mercedes se alzó con el título de Campeón de Constructores en el Gran Premio de Rusia y que sus dos pilotos copen las primeras plazas del mundial supondría consolidar el trabajo de toda la temporada y afianzar la hegemonía de la escudería. De este modo, las dos últimas carreras del campeonato se tornan decisivas para un Rosberg con los deberes aún por hacer.

Poco que perder y mucho que ganar en Ferrari

La frase del nuevo jefe de equipo de Ferrari a comienzos de año lo decía todo. “Nuestro objetivo es ganar dos carreras”, afirmaba Maurizio Arrivabene con la intención de empezar a marcar metas en un equipo perdido tras la llegada de los motores híbridos a la Fórmula 1. Las tres victorias de Sebastian Vettel, hasta el momento, evidencian que el objetivo se ha cumplido con creces y, por tanto, lograr el subcampeonato supondría un premio a mayores dentro de Maranello. Sin embargo, esta visión se aleja de la verdadera realidad que no esconden los propios miembros del equipo. En México era el piloto probador, Marc Gené, el que reconocía que el subcampeonato “les motiva”. De esas palabras se desprenden sensaciones de tranquilidad en el entorno rojo, donde saben que han recortado gran parte del mundo que les alejaba de Mercedes en 2014 y ahora no tienen nada que perder por intentar el asalto a la segunda posición.

Pero si a alguien motiva especialmente quedarse a las puertas del título es al principal implicado, un Sebastian Vettel que, desde su llegada a Ferrari, se mira en el espejo de Fernando Alonso para alcanzar el reconocimiento que el español logró en su etapa ferrarista. De hecho, durante los 4 años en los que Vettel se proclamó campeón de manera consecutiva, Alonso pudo terminar segundo en tres de ellos, superando al Red Bull de Mark Webber y, además, a ambos McLaren, que contaban con monoplazas competitivos a principios de esta década. Son, por tanto, razones suficientes para que Vettel vea en el subcampeonato, más que un segundo puesto, la oportunidad de ganar el respeto del mundo de la Fórmula 1 y la confianza de los tifossi desde su primer año en Ferrari.

Con Brasil y Abu Dabi en el horizonte y 21 puntos de diferencia en el bolsillo, Nico Rosberg tiene todas las papeletas para firmar un agridulce pero necesario subcampeonato en Yas Marina. Tanto el trazado árabe como Interlagos vienen como anillo al dedo al Mercedes, que sigue albergando en su interior el mejor motor de la parrilla y se hará fuerte, sobre todo, entre los desniveles del circuito de São Paulo. Todo ventajas pero, también, más presión ante Sebastian Vettel que, con menos armas pero con más ilusión, puede dar un nuevo zarpazo que diluya definitivamente la temporada de su compatriota. La batalla para decidir algo más que un subcampeonato está servida.

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