La arena proclama a Giménez campeón de Supermotard

Tierra de Medina. Tierra romana. Tierra de sangre y arena hace siglos y que ahora despliega kilómetros de arena y goma quemada. Un lugar idóneo para acoger el primus de los juegos. Combate de combates con dos gladiadores con armas suficientes para pelear. Atrás queda la armadura, el yelmo con penacho, visor y cresta. Los héroes del nuevo ludus se enfundan monos de cuero y cascos de fibra de carbono. La gloria, eso sí, se la sigue llevando uno solo. David Giménez se colgó los laureles al estilo campeón. Dos victorias en las dos primeras carreras del domingo le permitían afrontar la tercera y definitiva sin necesidad de asumir riesgos. A pesar de la victoria de Francesc Cucharrera en la tercera y última manga, una cuarta plaza alejada del podium de los vencedores le acercaba al campeonato. Solo 2 puntos de diferencia entre ambos. Suficiente, sin embargo, para separar el fracaso de las mieles del éxito.

La primera manga encauzaba el camino. Dirigía las opciones de uno y otro que, separados por solo un punto, miraban a la primera curva casi a la par. Giménez hacía buena su pole position en los primeros metros a pesar de arrancar ligeramente peor que un Cucharrera que partía segundo con la mirada puesta en la montura amarilla de su contrincante. El vigente campeón aprovechaba en los primeros giros para asediar a Giménez. Sin filos ni adargas pero sí con una Husqvarna afinada para atacar cada curva con precisión, el catalán lograba el adelantamiento. Giménez no se quedaba atrás. Devolvía el golpe en la última curva y recuperaba un liderato que iba a mantener de una forma más relajada en las vueltas siguientes. A dos giros para el final, la diferencia entre ambos superaba el segundo. Un cara a cara en otra categoría, pues en solo seis vueltas ya le habían metido 27 segundos al tercero, David Burbano. Cucharrera apretaba los dientes marcando la vuelta rápida de la carrera, pero no podía, finalmente, con David Giménez, que echaba una última mirada hacia atrás para comprobar que nada impedía su primera victoria del domingo.

Supermotard - David Gimenez en tierra Supermotard - Cucharrera en tierra

David Giménez (izq) y Frances Cucharrera (der) pilotando en pista de tierra

Seis puntos por debajo. Cada vez el título se le ponía más cuesta arriba a Francesc Cucharrera, que debía vestirse de tracio para lanzar un estacazo clave que le permitiera mantener las opciones reales de lucha. Con el apagón del semáforo que daba comienzo a la segunda manga, Giménez mantenía la primera posición, con Cucharrera segundo y Burbano tercero. La distancia entre los dos líderes era ligeramente inferior a los dos segundos en el tercer giro, pero iba a bajar a partir de entonces. A falta de dos vueltas para el final, el de Suzuki veía peligrar su triunfo ante “Cucha”, que buscaba un hueco en el tramo revirado del sector final. Ante la supremacía del veterano en el asfalto, mandaban también las buenas maneras de Giménez en el tramo de tierra, lo que le iba a dar el aire necesario para cruzar la línea de meta en primera posición. Un lugar de privilegio labrado con sudor en la arena, que le iba a dar al leridano medio título a falta de una última prueba.

La tensión se palpaba cuando los pilotos encaraban el pit lane hacia la última salida de la temporada. Cinco citas y todo por decidir en la última manga, algo que añadía un dramatismo extra a la carrera final. Con tanto en juego, David Burbano hacía valer su serenidad para realizar una memorable salida que le colocaba en primera plaza al término de la primera vuelta. Cucharrera le seguía de cerca por delante de Giménez, que solo necesitaba un cuarto puesto para proclamarse campeón. Instantes después, Cucharrera adelantaba a Burbano y ponía la directa hacia la victoria, cumpliendo así el guión marcado a falta de lo que marcaran los designios divinos, siempre propicios para complicar la vida a un gladiador que afronta el término de su batalla con un final feliz.

Supermotard - Giménez y Cucharrera en pista

David Giménez seguido de cerca por Frances Cucharrera en el asfalto

Emociones no iban a faltar, sobre todo cuando el amarillo chillón de la Suzuki de Oriol Peris se arrastraba por la escapatoria de la última curva y confundía a los propios miembros de la escudería japonesa. El destino de Giménez, en cambio, era otro. Veni, vidi, vici. Con un caballito como celebración, el inconfundible casco azul del leridano cruzaba la bandera a cuadros en tercera plaza y hacía inútil la victoria de Cucharrera. “David es un chaval joven que está haciendo carreras con mucho nivel. Nosotros venimos un poco de vuelta en el Campeonato de España, dándolo todo con lo que podemos y lo que tenemos. Llevamos seis títulos, la edad te marca un poco la trayectoria, estoy a punto de hacer 41 años pero sigo con ganas de dar guerra”, reconocía el propio piloto de Husqvarna, digno rival que ha marcado una era en el Campeonato de Supermotard.

Camisetas con un enorme número uno y champán por los cielos. Tributo al vencedor de un equipo eufórico y gritos de campeón de una afición satisfecha por el espectáculo ofrecido. Sin embargo, David Giménez veía el título como algo más próximo a una recompensa: “Para mí y para mi equipo es un premio al trabajo bien hecho. Yo sí que me monto en la moto pero ellos trabajan cada día con las motos, trabajan mucho para poner las motos a punto y sé que este es el premio al esfuerzo de todo el año”. Nobleza en el asfalto tras decir adiós a la tensión de la lucha. Ecos de épocas pasadas en Villaverde de Medina, donde ahora no resuenan las armas, sino el rugido de los motores encaramados a bestias de dos ruedas.

FICHA TÉCNICA:

*Posiciones registradas en cada manga (Click aquí para ver informe detallado)

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